Palabras del Señor Vicepresidente de la República, Francisco Santos Calderón, durante el acto de homenaje de despedida a los funcionarios del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República
Bogotá, 22 jun.
“Muchas gracias a todos ustedes. La verdad sí tengo un poco de nostalgia pero también siento la alegría del deber cumplido y esta satisfacción nunca se hubiera podido lograr sin el apoyo, afecto y el compromiso de todos y cada uno de ustedes. Uno ve aquí en ustedes un equipo que tiene experiencia, uno ve aquí una gente comprometida y uno ve siempre la actitud de cariño, seriedad y responsabilidad. Y esa institucionalidad es clave y, aunque unos llevan más años que otros, es importante verla en el rostro de todos.
Y a mi Jefe le digo: muchas gracias Señor Presidente por haberme permitido acompañarlo en la gran aventura de rescatar al país de la violencia. Gracias por haberme permitido acompañarlo en este gran compromiso de dejarle a Tomás, a Jerónimo, a Benjamín, a Gabriel, a Pedro y a Carmen y a todos los hijos de los funcionarios de esta institución un país mejor.
Gracias por permitirme vivir a su lado la gran aventura de esta Presidencia, aventura que emprendimos hace ya ocho años, ¡como pasa de rápido el tiempo! Recuerdo que Carmen mi hija era para ese entonces todavía una niña y en el 2002, el día de la posesión se quedó dormida en los hombros del entonces Ministro del Interior Fernando Londoño.
Todo lo que ha pasado en estos ocho años se debe al compromiso de los que estamos aquí. Mí agradecimiento de corazón y de alma con ustedes es inmenso. Y la Vicepresidencia antes era mirada como un anexo, hoy gracias a todos ustedes es una institución importante para el país.
Hoy doy gracias a todos ustedes funcionarios del Departamento Administrativo de Presidencia, DAPRE. Yo agradezco a todos ustedes, a Bernardo Moreno, el Secretario General de la Presidencia de la República, a Libia Quimbaya, del área administrativa, y a todos los demás presentes hoy aquí. Gracias en el nombre mío, en el nombre de mi esposa María Victoria, y en el nombre de mis cuatro hijos. Gracias de todo corazón y la verdad el 8 de agosto nos van a hacer mucha falta”.
