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SALA DE PRENSA VICEPRESIDENCIA
Discursos 2010

Evento de inauguración de la Comisión de Restitución de Bienes

Quibdó, Chocó, 13 may.

SALUDOS Y AGRADECIMIENTOS

“Hay que mirar el evento de hoy dentro de un contexto más histórico y amplío. Quiero devolverme a ocho años atrás, al 2 de Mayo de 2002 en Bojayá , más de 100 muertos, resultado de un enfrentamiento entre paramilitares y guerrilla de las Farc cuando explota una pipeta de gas en una iglesia. Ese evento fue el reflejo de la violencia que vivía el Chocó en ese momento, había mucho desplazamiento y un territorio generalizado en disputa. Unos paramilitares fuertes andaban para arriba y para abajo. Igual la guerrilla. Todos andaban “como Pedro por su casa”.

Y en el 2002 el Gobierno arranca con su proceso de Seguridad Democrática, proceso de reforzar la presencia de la fuerza pública en 300 municipios colombianos donde no la había.

Estamos en el Chocó pero el problema se enfrentaba a nivel nacional. Me contó alguien de Boyacá, el 10 de Agosto del 2002, una mujer que hoy día trabaja conmigo, que ese año llegaban los guerrilleros en camiones, les quitaban la plata a los tenderos y a la gente, recogían los hombres y mujeres que querían llevarse, y se iban. Había ausencia de Estado total en ese momento y ya hoy está mejor la situación, pero aún nos hace falta todavía más seguridad en este departamento y en general en todo el Pacífico.

El proceso de Seguridad Democrática arranca con desmovilizaciones y con la Ley de Justicia y Paz. Tenemos problemas porque algunos no han confesado la verdad y otros han manipulado la verdad. Ha habido toca clase de líos. Pero lo cierto es que hoy, en medio de todas las dificultades, hoy la Fiscalía General de la Nación, FGN, sabe detalles de 35 mil hechos graves (sabe quién los hizo y porqué los hizo). Hoy la Fiscalía sabe qué fue lo que pasó. Entre estos hechos hay homicidios de sindicalistas, periodistas, alcaldes y funcionarios públicos.

Se hablaba en ese entonces, 2002, de país fracturado entre guerrilla, paramilitares y un Estado ausente.

Cuando vemos todo hoy, vemos que hay más información para judicialización.

Cuando uno mira todos los procesos de Justicia Transicional en el mundo, ve que todo en Colombia es nuevo. Y bueno. Y el balance es positivo.

En el tema de las víctimas hay discusión de la Ley de Justicia y Paz. Había elementos en el borrador inicial de la Ley y en las discusiones con la comunidad internacional, con organizaciones sociales y al interior del Gobierno, entendimos que era fundamental el tema de víctimas. Fueron procesos de paz importantísimos pero en el 2002 aquí no se hablaba de víctimas. Las víctimas se convirtieron en el centro de un proceso. Y lo que se vaya a hacer en un futuro con las Farc, tiene que tener lo mismo, tiene que tener en el centro a las víctimas.

Y para atender las víctimas se crea la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación y por primera vez se crea una institución mixta de sociedad civil, representantes de víctimas y Estado. Esta Comisión arranca trabajando sin plan de vuelo porque no había referentes en el mundo, empieza a trabajar, crea las oficinas regionales que hoy existen, empieza a atender víctimas, se convierte en parte fundamental de proceso de reparación por vía administrativa. La Comisión se convierte en parte fundamental de la discusión de la Ley de Víctimas.

En el caso del Chocó al principio fue difícil porque existía prevención frente al Estado, y el trabajo bueno que hacían la Diócesis y la Pastoral, era con prevención, pero sobretodo, lo más importante es que hoy por hoy las víctimas en Colombia por primera vez tienen voz, se les reconoce, tienen derechos y se están organizando. Y eso es una construcción crítica para sembrar reconciliación.

Uno de los elementos críticos de esta violencia es el despojo de tierras, que no es algo nuevo, viene desde los años 40. El fenómeno de urbanización fue gravísimo. Ese fue uno de los problemas no atendidos, ahora lo estamos atendiendo, y nos enfrentamos con las siguientes dificultades:

  • No sabemos cuánta tierra hay ni de quién es
  • Hay informalidad grandísima en la titularidad de las tierras

Y se crean las comisiones de restitución de tierras para recibir la información y para hacer el trabajo interinstitucional. Se hacen trámites para que el poseedor vuelva a tener la tierra. Frente al tema de tierras conservamos la justicia tradicional y ésta no funciona en este tema tan masivo. No funciona para aclarar la titulación. El modelo transicional no lo tenemos y debe ser una exigencia para el siguiente gobierno. Debe haber olfato y verificaciones, y buena fe.

En Curvaradó y Jiguamiandó hay dos tipos de desplazamiento: uno de las Farc y uno de los paramilitares. Los de las Farc se van al eje bananero. Los de paramilitares se quedan y son acogidos por una organización de la sociedad civil.

Y viene el hecho administrativo final que es una decisión judicial. ¡Dios Mio, qué paridera! Del tribunal de Urabá pasa al tribunal del Chocó, del Tribunal del Chocó posiblemente pasa al tribunal de Santa Marta.  Nos hemos demorado dos años sin que la decisión judicial se tome. Le dijimos al Consejo Superior de la Judicatura que no permitiera que se siguieran “tirando la pelota”.
Pero la mitad de la comunidad dice y ¿porqué a mi no me incluye? Dicen hagamos un censo. Miren la complejidad del proceso, por eso se necesita normativa distinta durante la nueva administración.

El problema es que cualquier caso de restitución de tierras actualmente va de tribunal en tribunal y nos hemos demorado dos años en que la decisión judicial finalmente se tome.

Finalmente esto está ya en la última fase y esperamos entregar la tierra antes de que se acabe este Gobierno.
Quiero hacer reconocimiento especial a la Mesa de Tierras.

Hemos hecho restituciones que nos han dado lecciones (en Montes de María, en Urabá). Una de las personas a las que restituimos las tierras la mataron ayer. Le dieron 35 hectáreas y luego apareció muerta. Ya estamos investigando para que este crimen en Urabá no quede impune. Y es que la seguridad es importante, no es sólo devolver las tierras, y aquí en el Chocó tenemos el problema de que el narcotráfico ha subido. Todos los sitios de desplazamiento del último año son de disputa territorial por culpa del narcotráfico. En los sitios donde no hay coca no se da ese problema.

Se está trabajando de manera permanente e importante con la Policía y la Armada para capturar a estos narcotraficantes, pero el problema aquí es el narcotráfico y encuentra uno a las Farc trabajando con “los Rastrojos”, al ELN trabajando con “águilas negras”, encuentra uno locuras por ese negocio, por trabajar con narcotráfico. Es un elemento de perturbación.

Se va a montar base antinarcóticos aquí en el Chocó para poder hacer aspersión. Les quiero dejar un mensaje: La coca es el peor enemigo de las comunidades, la coca no es la solución, es una riqueza temporal cuyo efecto es devastador en todo sentido. Esta Comisión lo que va a hacer es mirar distinta la realidad del Chocó a la realidad del resto de lugares, mirar cómo se genera un modelo más incluyente. Aquí quiero agregar dos cosas fundamentales para el próximo Gobierno: estuvimos con la Comisión Afro y salió un Conpes con temas críticos:

Las debilidades legales de los consejos comunitarios son muy grandes, generan divisiones y se deben fortalecer legal y administrativamente los procesos y los consejos comunitarios.

Un segundo elemento que trae el Conpes tiene que ver con un tema que me dolió: uno de los grandes logros de la Constitución del 91 fue abrir las circunscripciones legales y aquí un aparecido logró quedarse con las circunscripciones especiales, dos personas desconocidas. Y la representación de estas comunidades quedó en una dispersión total. Las organizaciones vendieron su alma a sectores mafiosos que se quedaron con estas dos curules. (A mí que me metan a la cárcel, me importa cinco). Ese es otro elemento que tiene que cambiar. Se perdió un espacio político fundamental y hay que reglamentar la posibilidad de ese acceso para que sean las comunidades serias cuáles son sus representantes.

Hoy el Chocó tiene una sociedad civil más fuerte y tiene también un proceso de restitución de tierras que tiene claras las debilidades para mejorarlas. Están haciendo ya el trabajo de tejido. Aquí en el Chocó hubo reparaciones de dos mil quinientos millones de pesos el año pasado. Y ya las comunidades hablan con un conocimiento de su problemática profundo.

Y eso es un paso gigante, estamos en el puro post conflicto pero el narcotráfico se convierte en el mayor enemigo. El Pacífico debe ser una de las grandes preocupaciones del próximo Gobierno para diseñar estrategias que permitan desarrollo, autonomía y efectividad en el combate con el narcotráfico.

Aquí arrancamos a trabajar con esta Comisión para que las personas despojadas puedan iniciar sus procesos de restitución. De todas maneras seguimos con la normativa anterior. ¿Qué les digo? Tengan fe. Si uno mira cómo veníamos y cómo vamos vemos que hay un camino y es importante que se siga manejando con ese eje fundamental que son las víctimas, las que perdieron a sus seres queridos.

En este proceso y en la Ley de Justicia y Paz el eje fundamental es:

  • La verdad, que se está logrando cada vez más
  • La justicia, que se está logrando y aún falta mucho
  • La reparación, que ya es parte fundamental y que está en camino de crecer
  • La reconciliación que debe ser la sumatoria de las tres anteriores.

Miremos con perspectiva, apropiémonos, este Chocó está en un momento en que el despegue depende de cada uno de nosotros. Hoy aquí se debe tejer la manta social que la violencia destruyó y que hoy el narcotráfico sigue incendiando para que nuestros nietos puedan vivir en un país en paz, con el que soñamos. Muchas gracias”.

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