Discurso del Vicepresidente en posesión del presidente Porfirio Lobo en Tegucigalpa
Tegucigalpa, Honduras, 12 ene.
SALUDOS Y AGRADECIMIENTOS
“Felicito al Consejo de empresarios privados de Honduras por este evento. Gobernante que no escuche al sector privado está mal pues no escucha a quienes generan la riqueza. Si en algo se ha caracterizado en estos últimos siete años el Gobierno de Colombia es en escuchar al sector privado permanentemente y trabajar permanentemente con él, por eso los felicito en este ejercicio. Se debe tener discusión franca y abierta entre sector privado y Gobierno, aunque los intereses sean distintos.
Cuando la embajadora de Colombia aquí en Honduras me llamó para invitarme a este evento, inmediatamente le respondí que sí porque el hondureño es un pueblo que admiro pues estoicamente aguantó las presiones internacionales y todo tipo de asaltos a su soberanía para no permitir que modelos anacrónicos se establecieran en el país. Los hondureños dieron ejemplo de democracia con un número importante de votos el pasado 29 de noviembre y se demostró que el pueblo hondureño quiere un modelo de democracia donde no se restringen las libertades y ese es el modelo que queremos para América Latina.
Mucho nos costó en estos continentes lograr esa democracia liberal y mucho nos costará defenderla. La gran mayoría de la población de Honduras cerró las puertas al modelo anacrónico, por eso nuestra admiración por el pueblo hondureño porque manifestaron en las urnas su voluntad de continuar el modelo democrático.
Por eso respondí inmediatamente que sí para ratificarle el respaldo del gobierno colombiano al pueblo hondureño que dio muestras de gran dignidad (aplausos).
Vine para apoyar al pueblo hondureño el cual dio muestras de que la solución al problema hondureño está en Honduras.
Me invitaron a contarles ¿qué fue lo que hicimos en Colombia para solucionar nuestros problemas? y los problemas de Colombia sí que eran profundos hace siete años.
Les quiero contar una anécdota: en 1997 las Farc secuestran a dos altos ejecutivos de la General Electric (GE), la empresa paga y las Farc los asesina. Ese día un directivo norteamericano de GE puso una cruz sobre el mapa en el punto donde está Colombia y dijo “allá jamás volveremos”.
Y hace poco estuve con el nuevo presidente de la GE en Bogotá y me contó una anécdota que sirve como aliciente para entender que las dificultades son superables con nuevas políticas.
El señor me contó que venía de un viaje del Brasil donde había estado reunido con los grandes industriales brasileros y les preguntó que si tenían plata para invertir, ¿en dónde la invertirían? y la respuesta fue unánime: en Colombia (aplausos).
¿Qué fue lo que hicimos en Colombia para una transformación tan profunda?
En el 2007 Colombia fue considerada el país de la economía emergente más exitosa del mundo. Es importante entender el contexto histórico. Colombia tiene democracia desde 1800. Esto genera institucionalidad fuerte, somos un país con instituciones fuertes, con estabilidad política, que lastimeramente la violencia en los últimos años no dejaba ver.
Recuerdo cuando Álvaro Uribe me pidió que fuera su Vicepresidente, me dijo hay que hacer una sola cosa: recuperar la confianza de los ciudadanos. Los colombianos habíamos perdido la confianza en nuestras instituciones y en nosotros mismos.
Salían más colombianos de Colombia de los que regresaban. Los universitarios no querían quedarse a vivir en Colombia. Entonces la política nuestra ha ido orientada a generar la confianza y se ha logrado con tres políticas fundamentales, una amarrada a la otra:
La primera: Seguridad Democrática que es seguridad para el sindicalista y para el empresario, para el pequeño agricultor y para el gran agro industrial, para el periodista y para el juez.
Nos había pasado el síndrome del sapo: en Colombia no salíamos de nuestras casas, las calles eran inseguras, no íbamos de una ciudad a otra por temor al secuestro, teníamos pueblos destruidos por ataques guerrilleros. El país estaba dividido en tres: la guerrilla, los paramilitares y un Estado que cada vez cedía más. Pues esta política de seguridad requiere colaboración ciudadana y ciudadanos cooperantes. Sí hay que meter civiles en el conflicto. Pues claro. Y los ciudadanos de bien tenemos que contribuir en el combate a la delincuencia organizada. Cuando se aumenta de 100 mil a 150 mil miembros la policía, pues queda claro que la policía es una institución fuerte. Eso requiere instituciones fuertes. Se financió este aumento con un impuesto a los patrimonios más pudientes, los más ricos lo pagaron en un impuesto de guerra que ha generado cerca de 10 mil millones de dólares en estos últimos siete años.
Se requiere también de consejos comunales en las regiones para ver qué está pasando. El Presidente Uribe recorre todo el país y no deja que las noticias lo aborden a él sino que ante todo reacciona rápidamente.
En Colombia el homicidio se ha reducido en 50%, (hoy tenemos tasa de 15 por 100 mil habitantes) Bogotá es más segura que Detroit, los últimos 4 años ni la guerrilla ni las autodefensas se nos ha tomado un pueblo, disminuyó el desplazamiento en 75%. Vivimos los colombianos el 95% en partes no selváticas, la mayoría de los líderes de la guerrilla están muertos o capturados. La confianza es la inversión social que más rápido genera réditos. Volvieron los capitales extranjeros, son más los colombianos que regresan hoy al país que los que se van y volvieron los turistas y la inversión extranjera.
Recuperamos las carreteras, los campesinos más humildes me contaban hace poco en vacaciones que volvió el turismo al campo.
La segunda: la Confianza Inversionista. A nosotros como país el capital privado nos parece parte fundamental del desarrollo. Necesitamos fomentar instituciones para que al capital privado le vaya bien. A un capital privado al que le va bien paga más impuestos y genera más empleos directos y formales. Rebajamos los impuestos, generamos incentivos para la inversión. Generamos zonas francas uni empresariales y generamos incentivos que produjeron resultados como el hecho de que pasamos del puesto 87 al 38. Chile por primera vez quedó de segundo. Colombia fue el primero en ambiente propicio para hacer inversiones en América Latina, según el Banco Mundial (aplausos).
No es simplemente hacer una tarea sino continuar siempre en proceso de mejoramiento. Uribe nos entregó una cajita de herramientas y un libro fotocopiado y nos dijo que sino mediamos las políticas diseñadas en lo macro no produciríamos resultados en lo micro. Si uno no está en el detalle los resultados no se ven.
La inversión pasó a ser del 12% al 25% del PIB. Colombia es el país número 1 receptor de inversión extranjera directa en América Latina, como porcentaje del PIB. Además no sólo generamos estas condiciones propicias para el capital nacional y extranjero sino que la situación geográfica de Colombia nos lleva a generar nuevos mercados. Colombia era un país cerrado, tenía solo un tratado de integración, el de la comunidad andina de naciones. Desde que llegamos estamos negociando con Chile, con la Unión Europea, con Mercosur, tratando con países del triángulo de Centroamérica, estamos trabajando en procesos con México, esperamos dejar TLC con Japón y Rusia. Con China es inevitable armar un tratado en un par de años. Colombia se ha abierto para que las condiciones nos conviertan en plataforma exportadora.
¿Qué produjo esta reactivación económica? En primera instancia se redujo el desempleo, a pesar de la reducción de impuestos el ingreso neto del recaudo tributario es de gran reactivación económica, hemos generado dinamismo económico y el empleo formal en Colombia ha crecido en 35% en los últimos siete (7) años y hay más gente con pensión.
Y estos dos elementos (seguridad y confianza inversionista) que le apuestan al sector privado, tienen uno tercero.
La tercera: la Cohesión Social. Nosotros heredamos del gobierno anterior el programa Familias en Acción, es un subsidio condicionado que se da a cada hijo colegial y a las familias y va hasta 40 dólares y se entrega con 3 condiciones: nutrición, escolaridad y vacunación. Esto no remplaza el ingreso. Este programa tenía 300 mil familias en acción. Este año hemos llegado a tres millones de familias. Aquí cuando el muchacho sale del colegio el subsidio se acaba. La institución de capacitación técnica que capacitaba a un millón de colombianos, este año (se refiere al 2009) capacitó 4 millones y medio de colombianos. También hay subsidio para ancianos indigentes. No teníamos programas de desayunos escolares. Hoy hay desayunos para pobres por cuenta del Gobierno. Teníamos el 88% en nivel de escolaridad básica, primaria y secundaria, hoy es del 99%.
Teníamos 30% afiliados a régimen de salud, hoy tenemos 95% de colombianos afiliados a régimen de salud (aplausos).
¿Qué lecciones podemos dejar?
Hay que medir resultados permanentemente y rendir cuentas permanentemente. Así se genera una cultura importante.
Se deben estar midiendo los resultados y debe haber relación directa con el sector empresarial y el sector social. El presidente se reúne una vez al mes con las grandes centrales obreras para discutir varios temas y ese diálogo genera nuevas ideas. Colombia sí que tuvo problemas pero Colombia hoy es un modelo de resultados listos a ponerlo al servicio del pueblo hondureño. La lección de dignidad que ustedes le dieron a América Latina y al mundo merece ser aplaudida y respaldada. En ese sentido señor presidente electo, el Gobierno de Colombia está a sus órdenes.
Muchas gracias”.