Un destino de familia humana
Palabras del Vicepresidente de la República, doctor Francisco Santos Calderón, en la inauguración del II Seminario de Migración Internacional Colombiana y Formación de Comunidades Transnacionales
Bogotá, Junio 14 de 2006
Hace seis años, de un día para otro, me tocó salir de mi país para España y durante muchos meses, en condiciones inmensamente privilegiadas, me sentí apátrida como un colombiano que no sabía donde estaba. Fueron entre 3 y 4 meses de los más duros de mi vida. Por eso este seminario no sólo llega a mi alma, sino al alma de un país y de un gobierno que está sintonizado con este tema. Son muchísimos los años de acción que se han perdido en esta materia, pero hay tiempo para recuperar y por hacer muchas cosas sobre migración colombiana, con acciones y campañas como Colombia Nos Une y con todo los resultados que produzca este seminario donde lo principal es el intercambio de información de todas esas investigaciones que hoy se van presentar.
Ciertamente yo me cuento entre quienes soñamos con un mundo sin límites ni fronteras, un mundo que no cierre sus puertas sino que ofrezca espacios y posibilidades al desarrollo y a la realización del hombre que en todas las circunstancias debería ser el referente principal de las actividades políticas, económicas, científicas y culturales que se adelantan en el planeta.
Los cierto es que hoy andamos bastante lejos de cumplir ese ideal, pues hoy el mundo va en una dirección absolutamente contraria.
Colombia ha sido históricamente un país bastante cerrado. En los siglos anteriores cerramos nuestras fronteras a corrientes migratorias que habrían fortalecido nuestra cultura y nuestra capacidad para crear empresas y riqueza. Y ahora, por ser el país del mundo más victimizado por el terrorismo, somos un país de migrantes, de refugiados y desplazados.
Formamos parte activa de la cultura de emigración, principalmente hacia Estados Unidos y Europa y hacia otros países de la región, circunstancia que caracteriza a Latinoamérica y a otras zonas pobres del mundo, con hombres y mujeres que parten todos los días en busca de nuevas expectativas y oportunidades de vida.
El tema de la migración internacional forma parte de las grandes prioridades del Gobierno, dada la crítica situación que viven nuestras regiones fronterizas por el movimiento permanente de un número considerable de colombianos legales e ilegales en busca de refugio, situación particularmente delicada en los límites con Ecuador, Panamá y Venezuela.
Lo digo para resaltar la trascendencia de este II Seminario de Migración Internacional Colombiana y Formación de Comunidades Transnacionales que con tanto acierto y oportunidad realizan el Ministerio de Relaciones Exteriores y la OIM, para reflexionar acerca de la evolución del fenómeno migratorio y su tratamiento en Colombia y el mundo en los últimos años. Felicito a la Ministra Carolina Barco, quien hoy no nos pudo acompañar precisamente por tratar temas de esta índole en Venezuela, y a su equipo de trabajo por esta afortunada iniciativa.
La violencia, no enfrentada con contundencia en Colombia, produjo en los últimos 12 años un desplazamiento al exterior de entre 2 y 3 millones de personas, cifra que verán más adelante en la presentación del Director del DANE.
Uno de los grandes logros de la política de Seguridad Democrática ha sido proteger a los ciudadanos en todos los departamentos del país, para poner fin al desplazamiento.
Nos falta mucho. Pero los resultados acumulados hasta la fecha, indican que vamos en la dirección correcta.
En lo que va corrido del Gobierno, hemos logrado una notable y sostenida reducción año tras año en el desplazamiento interno.
De acuerdo con cifras de la Alta Consejería para la Acción Social, homologadas con organismos internacionales como Naciones Unidas y la Cruz Roja Internacional, en el año 2002 Colombia tuvo 424 mil desplazados. En 2003, 220 mil. En 2004, 162 mil. En 2005, 159 mil.
Para que ustedes tengan una idea exacta de la dimensión de este cambio, mencionaría que mientras entre enero y marzo de 2002, hubo 126 mil desplazados, en el mismo período de este año tuvimos 20.004 desplazados. Esta es una reducción significativa que habla de los esfuerzos que está haciendo el gobierno.
Sigue siendo mucho, pero la reducción es dramática y la voluntad del Presidente es persistir en el esfuerzo hasta erradicar el desplazamiento.
Yo siento aprecio, respeto y gran admiración por Luis Alfonso Hoyos. Por su seriedad. Por su dinamismo. Por su compromiso. Pero sobre todo por los grandes resultados de su gestión, uno de los cuales son las soluciones a los desplazados.
Además de la reducción del fenómeno, que encabeza los logros, se fomentó el retorno a sus hogares de 26.148 desplazados. Esto es una primera apuesta de lo que debe hacerse, obviamente en condiciones como el retorno voluntario con condiciones de seguridad y de rehabilitación de sus condiciones de vida.
Así mismo, 14.635 desplazados en los últimos dos años se han beneficiado con el programa Familias en Acción y 1.822 familias desplazadas se han beneficiado de 28 proyectos de vivienda.
Es fácil decirlo, pero en realidad representa un descomunal esfuerzo de gestión especialmente si consideramos las debilidades de nuestro presupuesto.
Pese a todas las dificultades fiscales que enfrenta la nación, la voluntad del Presidente Uribe ha sido destinar cada vez más recursos a los desplazados. Si se compara lo que se hace en Colombia con cualquier otro país del mundo que ha sufrido problemas de desplazamiento interno, sin duda lo supera. Colombia es un ejemplo a seguir.
En el año 2002 el Gobierno destinaba 88 mil millones al año para atender desplazados. El año pasado, más de 440 mil millones. Y este año alrededor de 880 mil millones. Es decir, por encima de 300 millones de dólares en sólo atención.
También hay una tendencia decreciente en el desplazamiento de colombianos hacia el exterior. Hay más confianza de los colombianos para permanecer en Colombia.
No teníamos una política de relaciones internacionales lo suficientemente agresiva para atender a cuatro millones de colombianos en el extranjero. Pero en estos cuatro años hemos puesto en marcha múltiples acciones en beneficio de esos colombianos que viven en el exterior.
Por instrucciones del Presidente Álvaro Uribe buscamos un TPS con los Estados Unidos, que todavía no hemos logrado, y que seamos claros, no se va a lograr. Pero avanzamos en la matrícula consular en varias ciudades de los Estados Unidos que ayuda a los colombianos que allí residen y se desempeñan en varios campos.
Suscribimos con España un gran acuerdo para legalizar muchos de los colombianos que llegaron a ese país en años recientes. El SENA formó con distintas instituciones españolas programas de entrenamiento para colombianos que puedan trabajar con todos sus papeles allá. Por ejemplo, en las próximas semanas va a viajar un contingente de 700 colombianos para trabajar en Mac Donalds en España. Son cosas que antes no se hacían y que si bien son todavía insuficientes, hacen parte del camino que hay que recorrer.
Hace tres años, en la primera versión de este evento, se lanzó el programa Colombia Nos Une, como una respuesta a la necesidad de instaurar una política integral dirigida a los colombianos en el exterior.
El gobierno ha destinado los mayores esfuerzos para visibilizar a nuestras comunidades residentes en el exterior, fortalecer sus vínculos con el país y desarrollar acciones encaminadas a incluirlas activamente en los proyectos nacionales.
Colombia Nos Une trabaja en la creación de espacios de comunicación duraderos, a través de los cuales se promueve la interacción directa tanto de individuos como de colectivos colombianos que viven fuera del país.
El programa Colombia Nos Une acumula importantes resultados entre los cuales destacaría:
- Reducir el costo de transferencia de las remesas familiares mediante la eliminación en el año 2003 del 3% de retención en la fuente que hasta entonces aplicaba.
- La canalización de parte de las remesas familiares hacia ahorro e inversión a través de la realización de ferias inmobiliarias de los gremios de la construcción en ciudades como Nueva York, Miami y Madrid, las cuales acumulan ventas superiores a 42 millones de dólares.
- El diálogo interinstitucional para facilitar los procesos de información sobre la entrada de capital al país.
- Reducción de trámites internos y más información en el exterior sobre los procesos de convalidación de títulos.
- Promoción de los programas educativos virtuales que el SENA ofrece de manera gratuita.
Este evento congrega a varios de los mayores expertos en el tema de las migraciones. Estoy seguro que ellos concordarán conmigo en que la pobreza estructural y la falta de acceso a una vida más digna, es el factor principal que alienta las migraciones internacionales e internas. El desplazamiento no se da únicamente por violencia. Se da ante todo por falta de oportunidades.
De ahí la obsesión del Presidente por elevar el gasto social, es decir las inversiones que hace el Estado en escuelas, colegios, salud, acueducto alcantarillado y vivienda, entre otros sectores para mejorar la calidad de vida de la población.
En el balance del sector público a 31 de diciembre de 2005, que presentó el contador general de la Nación, Jairo Alberto Cano Pabón, esta semana, se destaca que el gasto social se duplicó entre los años 2002 y 2005.
Falta mucho pero los resultados son importantes. La confianza está ahí, el país va en la dirección correcta y creemos que estas son las soluciones estructurales para los problemas de migración: un país tranquilo, que genere confianza.
El programa que van ustedes a ver me parece fundamental, porque mira todos los aspectos, desde el multilateral, con todo lo que está haciendo la ONU que va a presentar el doctor José Antonio Ocampo.
Hasta hace muy poco tiempo era limitado el conocimiento que teníamos acerca de la población colombiana en el exterior. No había acuerdo ni siquiera acerca del número de nacionales que residen fuera del país, y menos aún de sus características, ubicación y dispersión. Ernesto Rojas, del DANE hablará de la medición censal de la migración y de la experiencia sobre el tema en el último censo de población, información fundamental para definir las prioridades a seguir en materia de política pública. Esta ponencia será complementada por el doctor Gabriel Ojeda quien desde Profamilia se interesó y abordó este tema en la pasada Encuesta de Demografía y salud 2005.
Conocerán igualmente avances en la definición de perfiles sociodemográficos que den cuenta de las características particulares de la población en diferentes países de destino. Mi buen amigo el profesor Luis Jorge Garay presentará los resultados del estudio sobre las características socio-económicas de la migración colombiana a España. Y la profesora Ana María Bidegain, de la Universidad Internacional de la Florida, presentará el resultado del estado del arte y el resultado de la caracterización de la población migrante colombiana en los Estados Unidos. Estas investigaciones aportan valiosas recomendaciones en líneas de acción en el corto y mediano plazo en materia de política migratoria.
Frecuentemente, al hablar de migración se llama la atención sobre la importancia que tienen las remesas familiares en la economía doméstica, local y regional. En Colombia en los últimos años el volumen de divisas enviadas por los colombianos en el exterior sigue en aumento. En el año 2004 el país recibió 3.170 millones de dólares. En el 2005 esta cifra aumentó a 3.314 millones de dólares. Con el fin de caracterizar las remesas y su uso potencial en Colombia, el Ministerio de Relaciones Exteriores, junto con otras entidades públicas y privadas en el marco de la Alianza País, realizó una investigación de campo para determinar el impacto micro y macroeconómico de las remesas en la región de Pereira, Dosquebradas y la Virginia. Como ya lo mencioné el programa Colombia Nos Une ha identificado la compra de vivienda como un mecanismo para fomentar la inversión y el ahorro de las remesas familiares que ingresan al país. De manera complementaria, los resultados del estudio muestran una interesante correlación entre remesas y vivienda. Se resalta el hecho de que el 15,5% de las remesas recibidas por hogares en la región han sido destinadas a vivienda mediante arrendamiento, cuota de amortización o administración. Así mismo, un 40,6% de los hogares en la zona las usaron para ampliar o mejorar su vivienda y otro 11% para adquirirla.
Y un tema fundamental para terminar, es el gran reto de política exterior de Colombia. Hoy vemos como estas fronteras se cierran, como el trato de los países desarrollados es cada vez más discriminatorio.
Actualmente, es más fácil sacar una visa a Estados Unidos que a Europa. Se está viendo un tratamiento cada vez más hostil a los colombianos tanto allá como acá. Es una xenofobia que va en aumento, donde las restricciones crecen.
Vemos cómo las puertas se cierran cada vez más en el caso de países europeos, que por su decrecimiento en la población podrían afrontar un problema a futuro, que solo podría se tratado a través de una migración inteligente y no xenófoba; como hoy se deslumbra en gran parte del mundo desarrollado.
Ese es el tema de fondo, y sé que no es muy diplomático decir lo que estoy diciendo, pero creo que, mientras el mundo durante años tumbó muros en pro de la libertad, ahora se está hablando de erigir unos nuevos.
Hoy uno escucha en sectores europeos importantísimos críticas inmensas a la migración por miedos religiosos, étnicos, entre otras razones, que están llevando a que se eleven cada vez más.
El mundo desarrollado se está cerrando para nosotros, y en corto plazo va a ser cada vez más hostil a esta migración. Talleres como estos nos van a permitir diseñar estrategias inteligentes que permitan ver cómo debemos avanzar aunque lo veo sumamente difícil en un diálogo destructivo en el tema de migración.
A cuántos europeos les gusta recoger la basura, a cuántos americanos les gusta lavar los platos sucios por tres o cuatro dólares la hora.
Entonces, esas necesidades están en esos países y muchas veces las suple la migración, pero ésta se ve explotada.
Reconozcamos que hay un mundo desarrollado con actitudes cada vez más hostiles y un mundo en vías de desarrollo que lo que pide es una racionalización de la migración. Esto debe hacer parte de la discusión que debemos tener acá, abierta y franca, con soluciones inteligentes y no muros que se elevan entre ellos y nosotros.
Muchas gracias.