Palabras del Vicepresidente de la República, Francisco santos Calderón, en el " II Seminario de Infraestructura"
Cartagena, 24 de noviembre de 2005
Ustedes en estos días han escuchado todo lo que se ha hecho acerca de los billones que se han invertido en el sistema de transporte masivo. Este ejemplo de Cali habla de todo el esfuerzo que está haciendo el Gobierno colombiano. Es la inversión más grande en la historia de Cali, por encima de la Panamericana, para hablar de los presupuestos gigantes que se están haciendo.
Yo me acuerdo cuando trabajaba en El Tiempo de una declaración de un ministro que decía “en el año 2000 todas las vías principales de Colombia tendrán doble calzada”. Y uno se preguntaba se eso iba ser cierto, si eso era posible.
Y ahí está, las vías Bogotá-Sogamoso o Bogotá - Girardot son vías que deberían estar hechas hace 20 años y apenas ahora se están haciendo. El Gobierno esta haciendo este y otros esfuerzos en muchas otras obras como el aeropuerto El Dorado, con 600 millones de dólares que se le van a inyectar y eso a punta de creatividad, a la confianza de superar los errores en anteriores contrataciones. Es un proceso que se lleva con total transparencia, poniendo sobre la mesa todos los temas y permitiendo los debates internos muy fuertes, pero dando siempre la cara a la opinión.
Cuando uno mira la situación fiscal del país uno puede decir que este es un esfuerzo en el que si se está maximizando los dineros. El tema de la deuda por ejemplo que hace 15 años era 10% se recibió en el 54% del PIB, y de ahí va para abajo. O el tema de pensiones, en el cual se trata de hacer esfuerzos de transformar todo el tema pensional, desminuirle esa carga a las finanzas del Estado pero nos enfrentamos con una realidad y es que las decisiones que se han debido tomar hace 30, 20, 10 años no se tomaron. La situación fiscal ha impedido hacer muchas de las otras cosas que quisiéramos hacer. Creo que cuando uno mira todo el panorama es importante reconocer que se ha hecho un esfuerzo de parte de todos, tanto del sector privado como del público.
Hay una ruta a largo plazo, está en el documento Colombia Visión Segundo Centenario, que está siendo discutido democráticamente y que creo puede ser una ruta clara de lo que debemos hacer en los próximos 15 años.
Y es en este tipo de esfuerzos en los que quiero reconocer y también convocar al trabajo conjunto; para que nosotros como Gobierno lo asumamos y busquemos los mecanismos legales para que haya autorregulación, censura para caerles a quienes hacen las cosas mal y tuercen la ley; a los que quieren generar utilidad e interés propio en detrimento de la sociedad.
Quiero ser muy sincero, tuve una desilusión muy grande con el Banco Mundial, con un contrato con Aguacar donde estragamos todo la información sobre cómo se había robado la plata y no fueron capaces de sancionar las empresas.
Quiero invitar a Juan Martín y a todos los amigos de este gran gremio, que están caminando en la dirección correcta, a que busquemos los mecanismos para que este control o autocontrol de los privados pueda tener un efecto en lo público en lo que tiene que ver con licitaciones y contratos.
Y lo invito junto con el señor ministro de transporte y los demás organismos del Estado, a que a partir de este momento trabajemos hacia esa dirección; les ofrezco la vicepresidencia para que busquemos esos mecanismos, que nos permitan una autoregulación. Lo que no puede seguir pasando es que contratistas corruptos y podridos enloden a todo el gremio y no pase nada. Que aquellos que utilizan la ley para pervertirla y para obtener dividendos no tengan ningún tipo de sanción.
Es mucho lo que se ha avanzando en corrupción a nivel nacional gracias a la voluntad política. El Banco Mundial claramente en sus encuestas lo muestra así. Colombia por primera vez cambia el estado de deterioro en el que venía, y hoy es el país en mejor posición en cuanto a corrupción en América Latina. Pero aún tenemos problemas muy serios y no nos digamos mentiras. Los instrumentos que tenemos para combatir esa corrupción son débiles, y nosotros como sociedad debemos buscar y adoptar unos nuevos instrumentos.
Lo que no nos puede seguir pasando es lo mismo que hace unas pocas semanas acá en Cartagena, donde una licitación para el tema de las basuras, con una cantidad de vicios de arriba abajo, es posible que se salgan con la suya. Esto porque todos los mecanismos posibles para cerrar esos vicios no están. Necesitamos entonces pensar en nuevas herramientas que nos permita luchar contra la corrupción y más controles para los gastos de las áreas como la salud, la educación, el agua potable, el manejo de las regalías. Este debe ser un debate en sociedad, no partidista, no podemos permitir que a la Guajira, a donde han llegado mil millones de dólares por regalías no tenga agua, o que algunos municipios de Sucre con grandes cantidades de regalías tenga un analfabetismo del 70%.
Este fracaso colectivo requiere reformas profundas, requiere pensar mecanismos Ad Hoc en materia jurisdiccional que permita, como una tutela, en tres días suspender un contrato público, y no que se vaya por el mecanismo normal de 10 años. ¿Por qué, para la defensa de los derechos ciudadanos, sólo se demora tres días y para atacar la corrupción no?
No pedemos seguir atacando la corrupción como un fenómeno individual, ya que es en muchos casos una organización mafiosa que está delinquiendo y robándose los dineros públicos.
Para ello necesitamos el apoyo de los gremios para construir un debate amplio y fortalecer un control con todos los mecanismos y ajustes institucionales. No hay ley más difícil de tramitar en el congreso que una reforma de la Ley 80, pero necesitamos reformarla para fortalecer y tapar los huecos que tiene. Igualmente necesitamos reformas en lo policial, en lo investigativo y en el control del Gobierno porque yo creo que la descentralización tiene el serio problema de una falta de control por parte de las instituciones que lo deben hacer para el adecuado uso de los dineros públicos.
Vamos bien a nivel nacional y ustedes lo han visto. Las licitaciones abiertas, los debates públicos. Han surgido problemas pero todo siempre se debate y eso lo certifica el Banco Mundial en sus encuestas que hacen con expertos en el tema y que miran a Colombia todos los días. Pero lo cierto, es que esta pelea está lejos de ser exitosa, todavía nos hace falta un largo camino porque gran parte de su dinero, del dinero de todos los colombianos, se está perdiendo.
La verdad quiero invitarlos a reflexionar sobre este tema porque la plata está ahí. Cuando uno mira los presupuestos de muchos municipios, y sin embargo ve esas deficiencias en cobertura, por ejemplo de aguas, de saneamiento básico ambiental, etc. Hoy en día hay regiones donde está lejos de ser así. Por eso tenemos que enfrentar el tema del apoyo de los gremios que es fundamental, el control y la regulación la cual apoyamos. Les propongo que trabajemos en la búsqueda de mecanismos legales que le den fuerza. El debate tiene que ser serio y va a requerir sobre todo mucha creatividad para convocar a las instituciones que necesitamos a nivel local y regional.
No podemos seguir permitiendo que las necesidades tan apremiantes que tiene esta ciudad, Cartagena, no sean resueltas con los dineros que pagan los ciudadanos de Colombia y de Cartagena, y que no lleguen a donde tiene que llegar. Lo primero que requiere es valor político, se requiere asumir la responsabilidad de todos y en eso ustedes tienen que tener la seguridad de que este Gobierno lo va a hacer.
Este debate debe ser muy responsable y muy claro de lo que necesitamos y cómo vamos a construir este camino. Queremos que esto sea realidad no sólo como un código de autorregulación con sanciones del gremio, sino que también se tenga la capacidad de que sirva como valoraciones objetivas en la toma de decisiones en las licitaciones de contrataciones.