Señor Presidente,
En nombre del Gobierno y del pueblo Colombiano, y en especial del Presidente Juan Manuel Santos Calderón, quiero expresarle mi saludo fraternal al señor Presidente de la República del Paraguay Fernando Lugo, a su equipo de Gobierno y al pueblo paraguayo, lo mismo que a todos los jefes de Estado y demás delegados y delegadas presentes en esta Cumbre Iberoamericana.
Igualmente, queremos expresar nuestro reconocimiento a todo el equipo que ha hecho posible la realización de esta Cumbre, en cabeza del Presidente Fernando Lugo y del Secretario General de la Organización Iberoamericana Enrique Iglesias, quienes han demostrado un claro ejemplo de organización y hospitalidad, hacia todas las delegaciones e invitados especiales. Así mismo, reiterar las felicitaciones a la Presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner por su reciente reelección en ese hermano país.
Es un placer para mí representar en este escenario al señor Presidente de la República de Colombia, Juan Manuel Santos, quien, como algunos de ustedes sabrán, ha debido permanecer en el país, con motivo del ejercicio democrático que celebraremos para elegir autoridades locales y regionales este 30 de octubre y atendiendo también todas las consecuencias de la ola invernal que actualmente nos afecta en Colombia.
La Cumbre Iberoamericana, es sin duda el escenario privilegiado para el inter-relacionamiento de la Península Ibérica con nuestra América Latina y el Caribe, unidas por indelebles lazos históricos y culturales, que se fortalecen cada vez más a través de la cooperación, el comercio, la inversión y la cultura.
La práctica del buen gobierno, contribuye eficazmente a la lucha contra la pobreza, al mejoramiento de la calidad de vida de la población, al fortalecimiento del desarrollo socioeconómico y a la credibilidad de la población en las instituciones del Estado.
Tenemos claro que la Prosperidad Democrática, eje central de la política nacional de desarrollo en Colombia, significa más trabajo, menos pobreza y más seguridad. Esto no se logrará si no encontramos estrategias innovadoras que conduzcan a la modernización de la administración pública y que transformen la gobernabilidad de cada país, haciéndola más eficiente, eficaz, transparente, y más cercana a los ciudadanos y ciudadanas, pero también, teniendo claro que paralelo al crecimiento económico de las empresas, debe crecer la economía del conjunto de la población, los empleos dignos y la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras tanto urbanos como rurales como base fundamental para ser más productivos y competitivos.
Para lograrlo, debemos trabajar arduamente en una fórmula que combine la construcción de un Estado más eficiente, acompañado de políticas de Buen Gobierno, de estrategias de lucha contra la corrupción, de diálogo social con los diferentes sectores de la población urbana y rural y de mayor inversión tanto en cobertura como en calidad de la educación.
Contar con Entidades que promuevan una administración pública que genere valor agregado a la gestión del Estado, nos va a permitir identificar y adoptar las mejores prácticas administrativas, siguiendo principios innovadores de mejoramiento continuo en la prestación del servicio, estandarizando y mejorando los procesos como una medida para optimizar su gestión.
Es así, como la implementación de reformas institucionales estratégicas al interior de Entidades públicas, se constituye en uno de los ejes claves dentro de nuestra visión de la transformación del Estado. Esta eficacia administrativa debe sustentarse en la transparencia, en la cultura de la legalidad y en el control que ejercemos sobre las Entidades y los funcionarios públicos.
Sin duda, la corrupción constituye uno de los principales obstáculos para la consecución del desarrollo social y el crecimiento económico. Es por ello que nuestro principio es cero tolerancia con la corrupción, mucho más, cuando en las condiciones particulares de Colombia, se ha convertido en uno de los principales responsables de la pobreza y al mismo tiempo, en un aliado de la criminalidad organizada y de la impunidad.
La lucha contra la corrupción en Colombia la llevamos a cabo, entre otras estrategias, garantizando el derecho del ciudadano al acceso a la información, haciendo de la rendición de cuentas a la ciudadanía una función permanente y sustantiva en la gestión pública, para que tenga acceso a información de calidad y oportuna. En síntesis, la rendición pública de cuentas es un derecho de los ciudadanos y ciudadanas y un deber de obligatorio cumplimiento de los servidores públicos.
Actualmente, los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país, tienen la posibilidad de vigilar el estado de los procesos contractuales que adelanta el Gobierno Nacional mediante el acceso al Portal Web que ha creado el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, para que en tiempo real todos y todas podamos conocer cada contrato de cada Entidad del Orden Nacional.
Así mismo, consideramos como uno de nuestros retos, consolidar la política de prevención y lucha contra la corrupción como una política de Estado, transversal a todas las actividades de la gestión pública y a todos los niveles de la administración nacional, departamental y municipal.
Pero también, la lucha contra la corrupción presupone una reflexión y un debate sobre la necesidad de consolidar una ética empresarial y políticas de responsabilidad social empresarial, lo mismo que de los partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil, pues la corrupción no es propia del sector público y menos de la inmensa mayoría de los servidores públicos, no olvidemos que muchas veces ha sido estimulada y promovida por el sector privado.
El logro de un Estado más eficiente, más transparente, más dialogante y cercano a la ciudadanía, presupone definir metas muy claras y realizables a corto y mediano plazo, con indicadores de gestión muy precisos, porque en palabras del Presidente Santos “Lo que no se mide no se puede controlar, lo que no se mide no se puede administrar. Entre más exactas sean las cifras más efectivas van a ser las políticas públicas para poderlas controlar y para poderlas sacar adelante en cuanto a los objetivos que nos pongamos”.
En tal sentido, se han desarrollado en Colombia tableros de control sectoriales, a través de los cuales se hace seguimiento a los principales indicadores de gestión que marcan el avance en el cumplimiento de metas asociadas a objetivos de política por sectores, pero dentro de un objetivo integral, como es el de consolidar a Colombia como un país en progreso.
Por esta razón, nuestro mayor reto en materia de transformación del Estado hacia el Buen Gobierno, es poder enfocar todos nuestros esfuerzos para sacar adelante siete temas centrales, sobre los cuales nos estamos enfocando: 1. Sistema de seguimiento; 2. Empleo público, con vocación al servicio del Estado; 3. Eficiencia gubernamental, hacia la reforma de entidades; 4. Programas estratégicos de modernización, en temas de control interno, contratación pública y sistemas de información; 5. Transparencia y rendición de cuentas, promoción del control social; 6. Estrategia anticorrupción, prevención, control y castigo, fomento de la cultura de la legalidad, y 7. Temas transversales, como fortalecimiento territorial, implementación de indicadores de seguimiento al Buen Gobierno y desarrollo de estrategias de comunicación.
En esa perspectiva, valoramos positivamente la iniciativa surgida en el marco de ésta Cumbre del proyecto “GOBERNA”, que con el acompañamiento de los diversos organismos internacionales, puede convertirse en una excelente escuela de intercambio de experiencias y de formación de líderes y lideresas en las buenas prácticas de Gobierno, que tengan siempre en cuenta que el eje fundamental debe ser el bienestar de los seres humanos, y que los mismos, deben tener en cuenta el enfoque diferencial, empezando por ampliar los derechos de las mujeres, de la población afrodescendiente e indígena.
Estos esfuerzos los venimos haciendo, mejorando y fortaleciendo cada día más, los niveles de coordinación entre las diversas instituciones del Estado, incluyendo los gobiernos locales y regionales, dialogando y actuando con la sociedad civil, promoviendo y respetando los Derechos Humanos, incluyendo los derechos laborales, sindicales, culturales y ambientales, yante todo, convencidos que gobernar tiene sentido, como la democracia tiene sentido, si todas las personas pueden vivir mejor y en paz, comenzando por los niños y las niñas.
Señor Presidente,
Para finalizar, quisiera expresar todo nuestro reconocimiento y agradecimientos a los presidentes Álvaro Colón y José Luis Rodríguez Zapatero, por toda la amistad, solidaridad y afecto que siempre han demostrado hacia el pueblo Colombiano. Igualmente, le pedimos al Dios de los Cielos, que restablezca la pronta salud del Presidente Hugo Chávez y del compañero Lula.
Como aquí se ha dicho por varios jefes de Estado, la violencia, el terrorismo, el narcotráfico y otras manifestaciones de la criminalidad organizada son contrarios a la democracia y al derecho de los pueblos a vivir en paz, por eso, Su Majestad Juan Carlos, Rey de España, al Presidente Rodríguez Zapatero y demás delegados y delegadas de España, les expresamos en nombre del pueblo de Colombia, nuestras felicitaciones por la decisión del grupo terrorista ETA de abandonar la violencia. Éste es el propósito que también nosotros tenemos en Colombia, que los grupos armados ilegales tomen la decisión de la paz y la convivencia pacífica, y así, por parte del Presidente Juan Manuel Santos, habrá toda la voluntad y toda la disposición de hacer un proceso de verdad y justicia para reparar a las víctimas de la violencia, y también, de perdón y reconciliación en una perspectiva de paz en nuestro país.
MUCHAS GRACIAS