En nombre del Gobierno y del pueblo colombiano, expreso mi saludo fraternal a todas las personas asistentes a éste importante Fórum de reflexión, de intercambio de experiencias y de análisis sobre los desafíos que tenemos todos los países en materia de productividad y competitividad. En tal sentido, quiero también expresar mi reconocimiento y agradecimiento a los organizadores del mismo y desear el mejor de los éxitos a sus deliberaciones y recomendaciones, que estoy seguro, contribuirán enormemente a que los países de las Américas continuemos avanzando por la senda de ser más competitivos pero al mismo tiempo mejorando y fortaleciendo la calidad de vida de todas las personas que habitamos en ellos.
Buscando desarrollar las estrategias de la visión 2032, dirigidas a que Colombia sea uno de los tres países más competitivos de América Latina, el Sistema Nacional de Competitividad cuya base es la alianza de lo público con lo privado, definió una Política Nacional de Competitividad, contribuyó al desarrollo de los Planes Regionales de Competitividad, que representa la parte regional de la política y un programa de transformación productiva y que complementa la política en el nivel sectorial.
La política Nacional de Competitividad y Productividad incluye 15 planes de acción, que en la agenda del actual Gobierno son prioritarios, de especial atención y transversales a toda la política del Gobierno Nacional tal como se refleja en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo. Dichas acciones son: Promoción de sectores de clase mundial; Salto en la productividad y empleo; Competitividad en el sector agropecuario; Formalización empresarial; Formalización laboral; Ciencia, tecnología e innovación; Educación y competencias laborales; Infraestructura de minas y energía; Infraestructura de logística y transporte; Profundización financiera; Simplificación tributaria; Tecnologías de la información y la comunicación; Cumplimiento de contratos; Sostenibilidad ambiental como factor de la competitividad y Fortalecimiento Institucional de la competitividad.
Estos planes de acción, van estrechamente relacionados con el fortalecimiento de una política de prosperidad democrática cuyos ejes fundamentales giran en torno al logro de un crecimiento sostenido de la economía en un promedio del 5% anual, al incremento del empleo, a la disminución de la pobreza, al cumplimiento de las Metas de los Objetivos del Milenio, a la consolidación de una política de seguridad democrática tanto en la parte urbana como rural, al desarrollo de una cultura de diálogo social y de fortalecimiento de una política de Estado en materia de promoción y respeto de los Derechos Humanos, incluyendo los laborales y ambientales como parte integrante de los mismos.
También hacen parte de dicha política, los esfuerzos del actual Gobierno, de mejorar y fortalecer las relaciones con todos los países de la región de las Américas, incluyendo a los países vecinos, de procurar la negociación y firma de acuerdos o tratados de libre comercio con el mayor número de países del mundo, de buscar el ingreso de Colombia tanto a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos –OCDE- como al Grupo de países del Pacífico, y el de trabajar para que en todos estos procesos de intercambio, de coordinación, de integración y de cooperación internacional, predomine entre nosotros, el sentido común y el espíritu de construir agendas comunes en los temas económicos, sociales, ambientales, de infraestructura, de producción de energías limpias y en Derechos Humanos, incluyendo los derechos de la población migrante a ser respetada en su dignidad y a vivir mejor.
Las experiencias internacionales de los países que más han avanzado en materia de competitividad, nos están enseñando que dichos avances han estado estrechamente relacionados con políticas de buen gobierno, de lucha por la transparencia y contra la corrupción, de buenas prácticas en materia de Derechos Humanos, de diálogo social entre los actores sociales del mundo laboral, de respeto a los derechos laborales y a las libertades sindicales, de protección del medio ambiente, de fomento al empleo decente, de mayor inversión en la educación y de mejoramiento de la calidad de vida del conjunto de la población. En síntesis, los países que más han avanzado en materia de competitividad son al mismo tiempo los que más han logrado mejores indicadores en el Desarrollo Humano Sostenible.
Desempleo, empleos precarios, pobreza, miseria, informalidad empresarial y laboral, violación de los Derechos Humanos, corrupción, violencia, Gobiernos deficientes y economías cerradas son totalmente contrarias a políticas sólidas y permanentes en materia de competitividad y productividad. También es negativo para el desarrollo de una política de competitividad, cuando el Estado quiere ir por un lado y el sector privado por el otro y no encuentran los espacios y caminos necesarios que les permita trabajar de manera conjunta, lo mismo que con las Instituciones académicas, los diversos sectores de la sociedad civil y los Gobiernos Locales y Regionales.
Ser competitivos, significa estar comprometidos con la construcción de Estados modernos, respetuosos de las reglas universales de la democracia, de la importancia del dialogo social y de los acuerdos laborales como forma de avanzar en la construcción de unas relaciones laborales más fraternas, de tener plena conciencia que en el mundo de hoy no solamente se globalizaron los negocios sino también los Derechos, incluyendo, los Derechos Humanos, los laborales, los ambientales y los de los consumidores. Significa también, priorizar la inversión social, en áreas como la educación, la investigación, la ciencia y la tecnología, en otras palabras, en la cultura que es la casa común de todo lo que significa conocimiento y que al final es el mejor recurso que podemos poseer los seres humanos y el mejor patrimonio que como gobernantes o como padres podemos dejar a las presentes generaciones en cada uno de nuestros países.
Es muy difícil ser competitivos, si al mismo tiempo no estamos contribuyendo a desarrollar una economía de mercado con alta responsabilidad social, laboral, ambiental, ética y abierta en un mundo cada vez más globalizado no solo en el comercio, sino también en las telecomunicaciones, en el sistema financiero y en los cambios tecnológicos.
A partir de ésta concepción, en Colombia, hemos ido consolidando como política de Estado la firma de Tratados de Libre Comercio o Acuerdos Comerciales con el mayor número de países del mundo , procurando en los mismos, compromisos recíprocos no solo en los temas comerciales sino también con relación al respeto de los Derechos Humanos, incluyendo los laborales y ambientales como parte de los mismos. En ese camino, vemos muy positivo el inicio pleno del Tratado de Libre Comercio que firmamos con el Canadá y somos optimistas que para el segundo semestre del 2011, tanto el Parlamento Europeo como el Parlamento Colombiano ratificarán el Acuerdo de Asociación que firmamos en el primer semestre de éste año con la Unión Europea.
En ese mismo propósito, es nuestro deseo, que el Tratado de Libre Comercio que firmamos con el Gobierno de los Estados Unidos desde hace cuatro años, sea ratificado lo más pronto posible por el Congreso de los Estados Unidos y que preocupaciones que han manifestado algunos de sus integrante para no aprobarlo por la situación de Derechos Humanos que hemos vivido en Colombia, incluyendo el asesinato de personas afiliadas a los sindicatos, muy fraternal y respetuosamente les manifestamos, que el Estado colombiano, tiene la decisión política en cabeza del Presidente Juan Manuel Santos Calderón, de continuar trabajando y luchando conjuntamente con la sociedad civil y la comunidad internacional por la promoción y respeto de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario.
No debemos olvidar que la firma del Tratado de Libre Comercio, es un acuerdo entre iguales, de beneficio recíproco, donde cada una de las partes queda en plena libertad para seguir buscando nuevos socios comerciales y en nuestra opinión, es un buen camino para avanzar en el respeto integral de los Derechos Humanos y para que a los trabajadores se les respeten sus derechos laborales y sindicales.
Colombia es un país en progreso a todo nivel y diverso en lo cultural, en biodiversidad y en lo étnico, y con una gran población indígena y afro descendiente. Al mismo tiempo que hemos ido mejorando nuestros indicadores económicos y sociales, hemos ido avanzando en la lucha frontal contra los grupos armados ilegales, entre ellos, la guerrilla, los paramilitares, las bandas criminales y del narcotráfico, cuya característica en común, son las prácticas violentas, criminales y terroristas que tanto dolor y daño le han hecho a la población colombiana.
Estos avances que se han ido logrando con pleno respaldo de la inmensa mayoría de la sociedad civil y que nos define como un país en progreso, la hemos ido haciendo en medio del fortalecimiento de la Institucionalidad democrática, de las relaciones con los diversos sectores de la sociedad civil, procurando siempre el acompañamiento y escrutinio de la comunidad internacional, y tomando decisiones encaminadas a reparar a las víctimas de tan irracional violencia, incluyendo la restitución de tierras a la población campesina que fue despojada de las mismas por parte de los grupos armados ilegales de manera violenta y fraudulenta, lo mismo que con la titulación de tierras a las comunidades indígenas y afros descendientes.
Si ustedes nos preguntan, si en éste camino se han cometido algunos errores o que en determinados momentos, incluyendo a la sociedad civil, hemos sido más generosos con los victimarios que con las víctimas?, yo les digo que sí, pero lo importante es que el Estado colombiano hoy tiene la firme decisión de ser más solidario con las víctimas y más duro con los victimarios, y que esa lucha permanente contra toda esa criminalidad organizada, contra el terrorismo, el narcotráfico y la corrupción, la vamos a seguir haciendo sin permitir que hayan servidores públicos vinculados a prácticas violadoras de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario.
Como estamos firmemente comprometidos con la sociedad colombiana y con la comunidad internacional en la construcción de un Estado moderno, podemos comprometernos en éste importante Fórum de las Américas por la competitividad, que nuestros avances que nos han permitido ser un país en progreso, incluyendo la extraordinaria experiencia de trabajo conjunto entre el sector privado y el Estado, las ponemos a disposición de ustedes, de sus instituciones y de sus países, pero al mismo tiempo, tenemos la humildad de manifestarles que estamos aprendiendo de todos Ustedes, de sus experiencias y buenas prácticas, de que todas juntas, las de los presentes y los ausentes, nos ayudarán al final a la construcción de un mundo mejor y donde el conocimiento esté al servicio de los seres humanos sin egoísmos y sin barreras, porque al final la democracia y la gobernabilidad tiene sentido, si primero son los seres humanos, empezando por los niños y las niñas.
En tal sentido, reiteramos nuestro compromiso con la difusión de las recomendaciones de éste Fórum, con la Red Interamericana de competitividad, con los diversos proyectos internacionales en materia de competitividad y de protección del medio ambiente en que estamos participando, y con nuestra activa y propositiva presencia en el V Fórum a realizarse en el 2011 en la hermana República Dominicana o en el 2013, en nuestra hermana República de Panamá, aspiración que desde ya respaldamos positivamente. Por eso también, los esperamos con nuestras experiencias, con nuestros brazos abiertos y sentimientos de hermandad y amistad, en el VI Fórum a realizarse en el 2012 en Colombia y para que este proceso, ligado al presente y al futuro de nuestra región, contribuya a que nuestras economías sean no solo mas competitivas sino también con mayor rostro humano.
Muchas Gracias