INTERVENCIÓN DEL VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, FRANCISCO SANTOS CALDERÓN, EN LA CEREMONIA DE CONDECORACIÓN GRAN CRUZ DE BASTIDAS
Santa Marta, julio 29 de 2006.
Quiero hablarles de tres temas. El primero de ellos es el futuro de esta ciudad y de este departamento. Hace apenas unos minutos discutíamos con el alcalde y con los señores senadores representantes del departamento sobre cómo Santa Marta y el Magdalena despegaron. Una región que era noticia por hechos de violencia necesitaba de una mano amiga, de un empujoncito para recuperar ese esplendor que otrora tuvo. Efectivamente con esta mano del gobierno nacional ha resurgido y de que manera.
Hoy, el turismo de Santa Marta se está recuperando como en ninguna otra parte de Colombia. El turismo internacional está mirando hacia Santa Marta, está mirando todas esas posibilidades que tiene la más hermosa bahía que tenemos en Colombia, y todos esos alrededores bellísimos que la naturaleza le dio a este departamento.
Yo me enamoré del centro de Santa Marta en una visita hace algunos años, y desde ahí me prepuse sacarlo adelante con el apoyo del señor Presidente. Todo el mundo me decía no, usted que va a poder si es que esto lo hemos tratado y tratado; y resulta que ahora ya estamos en la fase de licitación. La recuperación del centro va a ser el inicio de esa resurrección turística en la consolidación del futuro que tiene la ciudad y el departamento.
Hace falta mucho, por eso no nos durmamos, trabajemos conjuntamente entre Gobierno y miembros representativos de esta ciudad que tanto ha sufrido y que se ha visto afectada por los males de violencia y de la corrupción que golpean a Colombia. Trabajen de la mano para que el TLC se convierta en el gran promotor de una reindustralización del Magdalena.
Inviertan en educación, inviertan en servicios públicos que ese es el futuro de la competitividad. Estoy seguro que Santa Marta y el Magdalena, con su gente amable y con sus bellezas geográficas tiene todo para recuperar ese puesto en la economía nacional como destino turístico que hace años perdió.
Quiero así mismo reafirmar el compromiso del gobierno para llevar a buen puerto temas fundamentales como el de la cobertura absoluta de agua potable en el departamento y la mejora dramática en los servicios públicos. Quiero reafirmar desde acá el compromiso del señor Presidente y su gobierno de seguirle dando la mano a Santa Marta para recuperar su centro histórico.
Es mucho lo que se ha avanzado pero largo es el que camino que aún nos queda por recorrer.
Quiero hacer el primer pronunciamiento público sobre un tema que es fundamental en el futuro de la patria y en el de la democracia: se trata del acto legislativo que el gobierno propone para ayudar a la democracia en las regiones y en los municipios, para controlar el buen uso de los dineros públicos, para acompañar las administraciones, y sí también, para intervenir en aquellos lugares donde se roban la plata, donde la corrupción es sistémica.
El acompañamiento y todos los otros controles y medidas que se puedan tomar van a estar contempladas en este acto legislativo. Me ha tocado ver en estos últimos dos años como el alcalde de Santa Marta sufre de manera inmensa por herencias de corrupción en administraciones anteriores. Me ha tocado ver como se pierde dinero para programas sociales de importancia gigantesca, porque el municipio y el distrito no tienen la plata para poner la contrapartida. Cuando llegó hace dos cuatro años, encontró un municipio con 120 mil millones de pesos en deudas y 85 mil millones en pasivos contingentes; y uno ve la ciudad y dice qué se hicieron esos 200 mil millones de pesos que hoy debe Santa Marta. Ese solo argumento nos valida la tesis de que el acompañamiento, el control y los instrumentos que plateamos para fortalecer la democracia local son fundamentales. No es el control el que acaba la democracia, es la corrupción la que lo está menoscabando a niveles locales y regionales.
Qué democracia hay en un municipio como la Jagua de Ibirico que ha tenido 13 alcaldes en los últimos dos años; ahí lo que existe es un negocio que hay que parar, y la única manera es con medidas fuertes que vienen sólo después de procesos de acompañamiento. Pero quiero contarles una historia de la Jagua para que vean por qué es necesario un instrumento como este: el gobierno durante meses estuvo acompañando al Alcalde que nos decía por un lado que le pedían plata y que le ayudáramos a desarrollar un plan para gastar bien la plata. El Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Educación y Planeación Nacional enviaron sus mejores personas a trabajar con este alcalde y se hicieron los planes y tan pronto regresaron estos funcionarios a Bogotá, al otro día se giraron 20 mil millones de pesos que desaparecieron de las arcas del municipio.
Si un cosa como esta no requiere intervención yo no sé qué otra alternativa se puede tomar. Sí están los órganos de control, pero estos generalmente actúan cuando la plata ya se ha desaparecido. Necesitamos mecanismo de prevención para evitar que le entreguen municipios a futuros alcaldes con 200 mil millones de pesos en deudas que nunca se vieron en inversiones. Sé que es una medida drástica y quizás impopular en algunos sectores, pero no va en detrimento de la descentralización, ni contra los alcaldes o gobernadores; es contra los corruptos, ataca a los que se roban los dineros de los colombianos.
Les pregunto yo qué pasó con los 300 mil millones de pesos que se le entregaron a la Guajira en los últimos 10 años para agua potable y allí uno abre la llave y no sale una gota de agua. ¿Qué se hizo esa plata? Y lo pero es que uno va a otras regiones de Colombia y se encuentra con problemas similares. Este mecanismo es para el que utiliza los dineros de forma indebida, es una medida de excepción y extrema que solo sólo será utilizada en casos en los que ese negocio de la corrupción, del yo te financio, yo te elijo y tu me devuelves, el negocio que puede estar también amparado en grupos armados ilegales y que está acabando con la democracia en el nivel local, porque democracia no es solo elegir al siguiente gobernante, es también mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Si no hacemos esto ahora, si no controlamos este tipo de exabrupto, su no fortalecemos la eficacia en el uso del gasto público, quién sabe qué medidas le depararán a la democracia local en 5 o 10 años.
Prevengamos ahora, somos una democracia joven en lo local, pero una democracia que desafortunadamente por error de gobernantes descentralizó el gasto y no fortaleció el control.
No estoy hablando de temas extraños, no estoy hablando de locuras. Cuando uno ve los agentes descentralizados en Europa, el gobierno tiene mano muy firme para poder combatir la corrupción en los entes. El presidente de la República puede disolver gobiernos con constituciones en la Argentina. En España hace unos meses disolvieron el gobierno de Marvella por corrupción. Los prefectos franceses que son el instrumento del gobierno central en las regiones francesas controlan y tiene el poder de suspender actos administrativos mientras se valida su legalidad.
No estamos hablando de temas ajenos a la democracia, estamos hablando de una mano amiga que con responsabilidad y con cariño se presta al cuidado de las regiones, y lo dice un gobierno que ha trabajado con ellas día y noche y que respeta la democracia local y regional, pero que también tiene la firmeza y la convicción de que los dineros públicos no se pueden seguir despilfarrando de la manera como suceden en algunos regiones de la patria.
Este es un debate en donde esperamos que la opinión pública nos acompañe. Durante cuatro años tuve que ver las cosas que sucedieron en las regiones con los dineros de todos. Nosotros asumimos la responsabilidad política para evitar el despilfarro y robo de dineros sagrados como son los dineros de la salud, educación, y el agua potable de las trasferencias de las rentas cedidas.
Este debate es muy difícil. Quienes nos tildan de antidemocratas, que queremos acabar de un plumazo con la descentralización, quizás jamás han recorrido esta patria como yo lo he hecho, jamás han visto con sus propios ojos cómo las cifras no tienen el impacto que deberían tener.
A la democracia la coarta la corrupción, se está muriendo por ese negocio de los recursos públicos. Necesitamos que la democracia florezca y mejore la calidad de vida de los ciudadanos, que sea más fuerte, para que no se herede deudas fiscales de 200 mil millones de pesos, se necesita de este acto legislativo.
Quiero para hablar igualmente del servicio público, y lo voy a hacer a través de una de las condecoradas en reconocimiento al funcionario público colombiano. Al ustedes condecorar al Leila, que la he visto peleando en las regiones por algo tan fundamental en una sociedad como es el acceso al agua, al alcantarillado y el saneamiento básico ambiental, que ha trabajado manga por hombro en todas las regiones para llevarles algo tan preciado como es el agua potable, le están haciendo un reconocimiento al funcionario público promedio del gobierno colombiano. Si algo me ha sorprendido en estos 4 años de gobierno, es de haber encontrado en esos niveles medios de los ministerios, de los institutos descentralizados, funcionario abnegados, entregados a servirles a los demás.
Esta condecoración que ustedes le dan a Leila es una condecoración que se la están entregando a esa cantidad de funcionarios que pocos conocen pero que tanto hacen por ese país y en nombre de ellos, que los conozco, que trabajo con ellos y los veo en verdad sufriendo por este país, le agradezco a la junta, al alcalde, al concejo esta condecoración y sobre todo esta que le dieron a Leila.
De verdad muchas gracias, tienen ustedes un gran departamento y un gran futuro que ya es hora de que juntos, de la mano del gobierno nacional, le devolvamos la grandeza a este Magdalena y a esta Santa Marta que tanto se lo merecen.
Muchas gracias |